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Entrades des de Febrer 2009

8 de MARÇ des de Catalunya

Febrer 26, 2009 · Feu un comentari

per Maria Dolors Viñas

dolors_vinas

Cada any el 8 de març torna i cal aprofitar-ho. Cal aprofitar les bones escletxes per parlar de dones. Cada any, les feministes de tot el món, tenim més cabells blancs i aixequem més les veus evidenciant injustícies i fent reivindicacions. Cada any, incorporem al discurs noves tesis de pensadores compromeses amb el replantejament del concepte de justícia democràtica, abordat des d’una perspectiva feminista.

Una gran majoria d’homes i dones, encara, no són conscients de que cal fer una reinterpretació crítica de la realitat masculina i femenina tradicional. El debat del masclisme, que no para d’ incidir en tota mena de violència, és infinit. Va des de les agressions a dones, joves i nenes, passant per les xarxes de prostitució organitzada, la xenofòbia i les guerres. Desmuntar, peça a peça, els paràmetres de la societat patriarcal és una feina titànica. Vivim immerses en aquests paràmetres i, a vegades, ens passen desapercebuts fins que esclaten i esclaten; a les mans, a la cara, al cor…

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Categories: Violència
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First Females Islamic Judges Inaugurated in Palestine/ اول قاضيتين في المحاكم الاسلامية الشرعية في فلسطين

Febrer 18, 2009 · Feu un comentari

Kawther Salam
http://www.kawther.info/wpr
http://www.kawther.info/ga2
http://www.kawther.info

For the first time in the history of Palestine, two women were appointed as judges to the Islamic  Sharia court in the West Bank cities of Hebron and Ramallah. President Mahmoud Abbas accepted the appointment of the two female judges among 11 judges appointed to the Sharia Courts in the West Bank, after each woman successfully passed two competitive judicial exams held in Ramallah.

Before the ratification of the appointments, President Mahmoud Abbas asked that 6Dr. Tayseer Rajab Al-Tamimi, the Chief of Judges and the Chairman of High Council of Islamic Law for Palestine, to confirm that the appointment is legitimate according to the Sharia and in the opinion of the the Islamic court, according to one of the new female judges, Asmahan Yusif Al- Wahidi, who was appointed as a judge to the Islamic Court of Hebron.

(+) http://www.kawther.info/wpr/2009/02/18/first-females-islamic-judges-inaugurated-in-palestine

Categories: Lleis
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Estado español: Y es que nada parece cambiar para ellos con los años

Febrer 15, 2009 · Feu un comentari

 

Teresa Mollá Castells

para Red Mediterránea de Información y Comunicación con Visión de Género

Ontinyent 15 de febrero de 2009.                                                                                                                      tmolla@teremolla.net

Parece que no han pasado los años. Parece que ellos, los de faldas largas y negras, junto que los de los turbantes y los de los sombreros y patillas largas y en forma de tirabuzones, la tienen tomada con nosotras, las mujeres. Y concretamente con nuestra libertad y con el derecho a la posesión de nuestro propio cuerpo y nuestro propio derecho al placer.

 

Los unos y los otros y, en definitiva todos ellos hombres, necesitan argumentar con leyes, teóricamente divinas, que el cuerpo de las mujeres es de cada uno de sus dioses para albergar sólo la vida y nada más que eso.

Nada que nos permita reconocer nuestro propio cuerpo como un vehículo para ser felices, para encontrar placer. No, eso nos está vetado a las mujeres. Sólo servimos para la maternidad y eso, teóricamente nos santifica, pero al mismo tiempo nos niega otros derechos.

Se ha estado estudiando por parte de todos los grupos políticos con representación parlamentaria, la necesidad de regular una nueva legislación sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Algo que nos haría un poco más libres a las mujeres. Pero ellos, los que no desean que las mujeres seamos libres de verdad, los que desean poseer nuestras vaginas a golpe de sermones, siempre se oponen.

Se oponen a nuestro placer, a nuestro legítimo deseo de ser las únicas dueñas de nuestro propio cuerpo y así, poder decidir sobre nuestra propia capacidad reproductiva.

Para ello utilizan, de nuevo, subterfugios con los que quieren confundirnos, con los que pretenden hacernos creer que la culpa de la falta de natalidad es nuestra, de las mujeres. Que los males derivados de la lujuria son únicamente de las mujeres y por eso nos han obligado a llevar velos, pelucas o pañuelos para cubrirnos la cabeza o, mejor dicho los cabellos que, al parecer son los culpables de despertar el deseo incontrolable en los hombres.

Nada han explicado o adoctrinado para que los valores masculinos por antonomasia cambien. Nada han dicho sobre las continuas violaciones que de nuestros derechos como personas han hecho a lo largo de miles de años. Ni una sola palabra de aliento para nosotras. Únicamente recordarnos el modelo virginal de María y hacernos creer que somos las culpables de todos los males que nos aquejan a la humanidad.

Si de vez en cuando se callaran, si dejaran de homenajear los cánones más rancios y menos tolerantes, igual yo misma me planteaba ser menos beligerante con ellos, con todos ellos.

Pero nada de ello hacen, bien al contrario siguen predicando la diferencia, la desigualdad, la inequidad y, por tanto la opresión de las mujeres por parte de todas las jerarquías religiosas habidas, además sin posibilidad de redención o, lo que es lo mismo, sin posibilidad de liberación.

Y nosotras queremos ser libres, queremos ser las únicas dueñas de nuestras decisiones, queremos poder decidir sobre nuestros cuerpos, sobre nuestro propio placer, queremos decidir cuándo y cómo ser madres y que no sea algo impuesto.

El modelo social en el que vivimos va cambiando, pero ellos siguen con atención esa evolución y, por tanto siempre están atentos y dispuestos a seguir adoctrinando en la mayor red de sucursales habida en toda la historia: las iglesias.

Así siguen pretendiendo tener el control, pero creo que, en la medida que las mujeres tomemos consciencia de nuestro propia potencia para dar o no vida, para decir NO en determinados momentos, algo conseguiremos ir cambiando.

Esa es, al menos, mi pequeña esperanza de cambio.                                                          

Categories: Lleis · Salut reproductiva
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Los cuerpos de mujeres como campo de batalla

Febrer 1, 2009 · Feu un comentari

Después del reciente viaje a Palestina me quedé fuertemente impresionada por el altísimo índice de natalidad existente entre las mujeres palestinas. Ellas, en las reuniones que mantuvimos con sus asociaciones, lo explicaban como una nueva forma de lucha por sus derechos, como un nuevo feminismo, además de ser contemplado como un deber patriótico.

Pero aún así, me costaba mucho de entender hasta que hace unos días leí en un documento que cayó en mis manos que la cuestión real es otra. Se trata de una estrategia política para poder mantener la distancia demográfica con Israel. De esta manera también integran la lucha contra el estado ocupante, en su propio cuerpo de mujeres.

Así las cosas y, teniendo en cuenta que Israel también realiza políticas activas para el crecimiento demográfico, nos encontramos con que tanto los dirigentes palestinos como los judíos están utilizando los cuerpos de las mujeres como campos de batalla, sin tener en cuenta las propias decisiones personales de estas, ni su derecho a poder decidir sobre su propio cuerpo.

De este modo puedo entender el gran número de niñas y niños palestinos muertos en la ofensiva de Gaza. No se trata sólo de destruir, se trata de matar criaturas, para así evitar que en un futuro se sigan reproduciendo.

Me parece todo tan complicado, tan agresivo, tan doloroso que aún entendiéndolo, me sigue pareciendo una barbarie.

Las mujeres tenemos derecho a decidir libremente sobre nuestro propio cuerpo y ningún estado, ni ninguna estrategia ha de impedirnos ser las únicas dueñas absolutas de nuestro cuerpo. Pero veo que no es así y que nos siguen usurpando nuestra intimidad, nuestra capacidad reproductora en aras de los intereses de otros. Y lo que es peor, todo ello, además negándonos la capacidad del placer.

Y de nuevo surgen de las tinieblas, como negros fantasmas, los dogmas de las religiones, de cualquiera de ellas.

Son esos, los dogmas y los ritos y las creencias religiosas las que separan a las personas de ser personas con una cierta objetividad sobre lo que ocurre en nuestro entorno, de ser personas sectarias y dogmáticas dispuestas a todo con tal de defender a ese dios que representa su esencia vital.

Por ese sectarismo religioso de cualquier color, ha habido guerras a lo largo de la historia y siempre se repite el mismo patrón: la defensa a ultranza de los mandatos religiosos frente a otras creencias o frente al cuestionamiento de esos planteamientos.

Y tanto derramamiento de sangre, siempre ha llevado pareja la utilización de los cuerpos de las mujeres, bien como armas de guerra con violaciones y humillaciones de todo tipo, o bien haciéndolas parir para dar más hijos a la causa de turno. O ¿Acaso no recordamos la limpieza étnica de la última guerra de los Balcanes, en donde las mujeres eran violadas, secuestradas y obligadas a parir en condiciones terribles para así deshonrarlas ante sus familias y aceptar un hijo, nieto o sobrino engendrado por el agresor?

Es terriblemente doloroso para mí tener que aceptar que estos hechos ocurren, que están ocurriendo ahora mismo en cualquier conflicto armado vivo del planeta. Pensar en los cuerpos de mujeres como campos de batalla en donde se dirimen conceptos como estados, comunidades, o congregaciones me parece una barbaridad difícil de aceptar, pero es lo que está ocurriendo.

El dolor de la aceptación de esta realidad lleva implícito un compromiso contra este tipo de situaciones. Y una forma de luchar contra ello es dándolo a conocer.

Así las cosas, a las mujeres palestinas y a tantas otras mujeres del mundo, les seguirán arrebatando la decisión sobre algo tan íntimo como lo es su relación con su propio cuerpo y su decisión de ser madres o no y seguirán siendo utilizadas como un campo de batalla más en donde construir la ansiada nación palestina libre, pero ¿A qué precio?

Ontinyent, 1 de febrero de 2009.
Teresa Mollá Castells
tmolla@teremolla.net

Categories: Associacions de Dones · Religions · Salut reproductiva